En 1510, el rey Fernando el Católico concedió a la villa de Ayerbe, mediante gracia especial, el privilegio de celebrar dos ferias anuales: una en mayo (del 6 al 8) y otra en septiembre, en torno a la festividad de San Mateo (del 8 al 22). Esta última adquirió gran relevancia por su carácter ganadero y comercial: en ella se negociaba con ganado ovino, porcino, vacuno y mular, además de tiendas de trapería y quinquillería, cuero, lino, cáñamo, ajos, cebollas, melones y toda especie de frutas.
A partir del siglo XVIII cobraron aún más notoriedad. De entre ambas, la feria de septiembre fue la más popular y duradera. Desde su origen en el siglo XVI, vivió su época de esplendor durante los siglos XIX y primera mitad del XX, hasta desaparecer en la década de 1960.
Durante aquellos días, las plazas y eras de Ayerbe se llenaban de actividad. En las plazas se instalaban los famosos charlatanes y puestos donde se vendían productos tan diversos como fajas, juguetes, armas de fuego, frutas y hortalizas. En la plaza Alta se concentraba principalmente el ganado mular y porcino, mientras que las eras estaban reservadas al ganado vacuno.
La feria no solo era un espacio de compraventa, sino también de encuentro y celebración. Paralelamente también se ofertaban bailes además de diversas atracciones tanto para las personas mayores como para el público infantil: norias, caballitos, carruseles, entre otros.
Además, al igual que en las romerías, en las ferias también se concertaban matrimonios. Así mismo se ajustaban contratos de trabajo para el servicio doméstico en las casas. Con la llegada en los años sesenta del boom industrial y la mecanización del campo las Ferias de San Mateo perdieron su función original y fueron desapareciendo progresivamente hasta desaparecer totalmente.
Finalmente se volvió a recuperar el espíritu de esa feria y viene realizándose con gran aceptación de público desde el año 1996, bajo la denominación actual de Feria de Alternativas Rurales del Prepirineo. Se celebra el domingo más cercano al 21 de septiembre, festividad de san Mateo. Combina la exposición de productos demandados por la sociedad actual con la recuperación de oficios antiguos y labores tradicionales. Se fomenta el comercio local, la producción de calidad, la cultura rural y la dinamización del territorio.
La Feria de Ayerbe es un evento clave para la zona, que se enmarca dentro de la rica tradición y el patrimonio cultural de la villa, que a su vez promueve el desarrollo local y la dinamización del territorio.







