{"id":7579,"date":"2022-02-13T23:21:38","date_gmt":"2022-02-13T21:21:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/portfolio\/artoa\/"},"modified":"2025-10-03T11:12:03","modified_gmt":"2025-10-03T09:12:03","slug":"el-maiz","status":"publish","type":"cpt_portfolio","link":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/portfolio\/el-maiz\/","title":{"rendered":"El ma\u00edz"},"content":{"rendered":"\n<p>La llegada del ma\u00edz americano provoc\u00f3 una transformaci\u00f3n radical de los caser\u00edos. Hacia 1630, Igartubeiti, fue uno de los primeros caser\u00edos en adaptarse al cultivo del ma\u00edz. La idea de a\u00f1adir un cuerpo delantero al caser\u00edo y dedicar toda la superficie de la planta superior del mismo a granero y secadero de ma\u00edz prendi\u00f3 con un \u00e9xito extraordinario en miles de caser\u00edos que se renovaron durante los siglos XVII y XVIII.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"306\" src=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-aletegia.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7381\" srcset=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-aletegia.png 400w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-aletegia-300x230.png 300w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-aletegia-370x283.png 370w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Igartubeiti K6-Ma\u00edz-Granero de Igartubeiti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>La borona de las Indias<\/strong><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El ma\u00edz, <em>Zea mays<\/em>, fue importado de Am\u00e9rica y se difundi\u00f3 desde los primeros a\u00f1os del siglo XVII. La \u201cborona de las Indias\u201d o el \u201cmijo de los moros\u201d, como era denominado inicialmente se aclimataba r\u00e1pidamente y produc\u00eda el triple del volumen de grano que el trigo, adem\u00e1s se adaptaba perfectamente a terrenos h\u00famedos y pendientes que hab\u00edan estado vedados para las espigas mediterr\u00e1neas y el mijo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"265\" src=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-Igartubeitiko-baratzean.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7385\" srcset=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-Igartubeitiko-baratzean.png 400w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-Igartubeitiko-baratzean-300x199.png 300w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-Igartubeitiko-baratzean-370x245.png 370w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Igartubeiti K6-Ma\u00edz-Ma\u00edz en el huerto de&nbsp; Igartubeiti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>El ciclo expansivo del ma\u00edz<\/strong><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Los grandes propietarios vieron en este ex\u00f3tico cultivo la oportunidad para sacar buenos beneficios de muchas de sus parcelas marginales, fundando en ellas nuevos caser\u00edos que ofrec\u00edan en alquiler y, por su parte, los campesinos segundones, que antes parec\u00edan condenados a la emigraci\u00f3n, se armaron de sus layas de largas p\u00faas para labrar aquellas tierras v\u00edrgenes que hasta entonces hab\u00edan estado dedicadas a bosques, prados y argomales.<\/p>\n\n\n\n<p>La difusi\u00f3n del ma\u00edz exigi\u00f3 cultivar muchas parcelas reducidas o de pendientes pronunciadas en las que la laya resultaba m\u00e1s eficaz que el arado. Mujeres y hombres compart\u00edan el pesado esfuerzo de la labranza.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la llegada del ma\u00edz, los\/as baserritarras elaboraban el pan con harina de trigo y de mijo, pero nunca cosechaban lo suficiente para llenar el est\u00f3mago, debido a que las tierras no eran buenas, demasiada lluvia y muchas pendientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el ma\u00edz crec\u00eda bien, r\u00e1pido y su grano era gordo, la harina amarilla y pegajosa, con la que se hac\u00edan los talos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cereal se planta en los meses de abril y mayo, cuando la tierra comienza a calentarse y se recoge en agosto-septiembre. El primer trabajo consist\u00eda en limpiar las mazorcas cuyas hojas (farfollas) se utilizaban para rellenar los jergones de las camas, tambi\u00e9n como papel de liar y las barbas como tabaco.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"265\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-baratzeko-artoa.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7389\" srcset=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-baratzeko-artoa.png 265w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-Igartubeiti-K6-Artoa-Igartubeitiko-baratzeko-artoa-199x300.png 199w\" sizes=\"(max-width: 265px) 100vw, 265px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Igartubeiti K6-Maiz-Ma\u00edz del huerto de Igartubeiti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>El secado del ma\u00edz<\/strong><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las mazorcas requer\u00edan un tratamiento muy diferente al del trigo y el mijo para poder ser transformadas en harina e incorporarlas a la alimentaci\u00f3n familiar. As\u00ed como el trigo se pod\u00eda moler nada m\u00e1s terminar la cosecha o conservarse a salvo de los roedores en un troje cerrado, seco y oscuro, y extraer paulatinamente las cantidades necesarias para llevarlas al molino, con el ma\u00edz este procedimiento era imposible. No pod\u00eda molerse en verde y necesitaba de varias semanas de secado antes de llevarse al molino, a riesgo de que las muelas se empastasen y la maquinaria pudiera llegar a averiarse. Este secado deb\u00eda realizarse extendiendo las mazorcas en una superficie cubierta y muy ventilada, porque si se apilaban o entrojaban el riesgo era que fermentasen y resultasen incomestibles. El secado tampoco pod\u00eda prolongarse demasiado, un mes como m\u00e1ximo, porque muy pronto las panochas criaban \u201cmariposa\u201d, un par\u00e1sito que las devoraba con r\u00e1pidez, de modo que una vez curadas era necesario desgranarlas en pocos d\u00edas, lo que sol\u00eda hacerse a mano, en grandes y animadas veladas familiares al anochecer, o incluso turn\u00e1ndose para reunirse con varios vecinos\/as de los caser\u00edos m\u00e1s pr\u00f3ximos. Tambi\u00e9n se desgranaban a golpe de mazo en un tronco ahuecado con orificios en el fondo- <em>artoa jotzeko astoa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"256\" src=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-jotzeko-astoa-.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7393\" srcset=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-jotzeko-astoa-.png 400w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-jotzeko-astoa--300x192.png 300w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-Igartubeiti-K6-Artoa-Artoa-jotzeko-astoa--370x237.png 370w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Igartubeiti K6-Ma\u00edz-Majador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong><strong>El ma\u00edz, alimento principal hasta principios del siglo XX<\/strong><\/strong><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las mazorcas desgranadas se utilizaban como combustible para hacer fuego y el grano se llevaba al molino. Tras pasar la harina por el cedazo se elaboraban talos y morokil (gacha, especie de papilla).<\/p>\n\n\n\n<p>El ma\u00edz sustituy\u00f3 al mijo en los campos vascos, lo que no s\u00f3lo supuso un cambio en la dieta humana, que se convirti\u00f3 en el principal alimento de los labradores vascos, sino tambi\u00e9n en la animal, ya que a las vacas se les cebaba durante el invierno con manojos de paja de mijo.<\/p>\n\n\n\n<p>El ciclo expansivo del ma\u00edz se alarg\u00f3 hasta mediados del siglo XVIII. El trigo no se extingui\u00f3 todav\u00eda. Su harina segu\u00eda siendo la m\u00e1s apreciada y era muy f\u00e1cil de convertir en el mercado en ducados contantes y sonantes. Por este motivo los propietarios siempre exigieron que se les pagase la renta en fanegas de trigo. As\u00ed qued\u00f3 establecido un absurdo desdoblamiento de dietas en el territorio de Gipuzkoa. Los labradores se ve\u00edan obligados a sembrar dos cosechas a la vez: una de ma\u00edz para amasar el talo y el pan de borona que ellos consum\u00edan y otra de trigo para hacer frente a las imposiciones de la iglesia y los mayorazgos. S\u00f3lo a mediados del siglo XX, con la desaparici\u00f3n de las ofrendas eclesi\u00e1sticas y el acceso generalizado de los baserritarras a la propiedad de la tierra, se abandon\u00f3 el desatinado esfuerzo de intentar recolectar trigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos milagrosos del ma\u00edz se acabaron a principios del siglo XIX. Fue un tiempo de guerras, revoluciones y cambios violentos, que terminaron por traer la industria hasta el coraz\u00f3n de los valles profundos de Euskal Herria.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"288\" src=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/5-Igartubeiti-K6-Artoa-Artaburuak.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7581\" srcset=\"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/5-Igartubeiti-K6-Artoa-Artaburuak.png 400w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/5-Igartubeiti-K6-Artoa-Artaburuak-300x216.png 300w, https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/5-Igartubeiti-K6-Artoa-Artaburuak-370x266.png 370w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Igartubeiti K6-Ma\u00edz-Panochas<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La llegada del ma\u00edz americano provoc\u00f3 una transformaci\u00f3n radical de los caser\u00edos. Hacia&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7393,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","filtre":[],"cpt_portfolio_group":[405,63,103,81],"class_list":["post-7579","cpt_portfolio","type-cpt_portfolio","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","cpt_portfolio_group-pyrenoteca","cpt_portfolio_group-paisaje","cpt_portfolio_group-patrimonio-industrial","cpt_portfolio_group-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/cpt_portfolio\/7579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/cpt_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cpt_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7579"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/cpt_portfolio\/7579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8147,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/cpt_portfolio\/7579\/revisions\/8147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"filtre","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/filtre?post=7579"},{"taxonomy":"cpt_portfolio_group","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patrim.net\/pyrenoteca\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/cpt_portfolio_group?post=7579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}